Moodboard

Si estás pensando en crear o renovar tu identidad visual con Anémona, debes saber que el moodboard es uno de los primeros documentos que recibirás para encaminar tu nuevo branding. 

El moodboard es una presentación con referencias visuales de los distintos elementos gráficos que conformarán tu marca. Con esto sentamos las bases estéticas antes de comenzar la fase de diseño. A ti te ayudará a hacerte una idea de por dónde irá el diseño final, y a nosotros nos asegura que hemos entendido perfectamente tu concepto.

Elementos del moodboard

El contenido del moodboard depende siempre de cada caso concreto, pero estas son algunos elementos que suelen ser útiles:

  • Breve estudio de competencia (sus logos): Muchas veces los logos de distintas empresas del mismo sector tienen muchos elementos en común y llegan a ser demasiado parecidos unos de otros. Una buena identidad visual debe mostrar la personalidad distintiva de la marca a la que representa, por eso un buen punto de partida es conocer que rasgos visuales están más manidos en el sector. Para evitarlos, claro está.
  • Estilo de logo: Mostrar algunos logotipos cuyo estilo pueda funcionar para el proyecto ayuda a encontrar un buen camino de inicio. Por supuesto no significa que el logotipo final vaya a parecerse a ninguno de los que se muestren en el moodboard, es simplemente para definir el estilo que buscamos.
  • Tipografía corporativa: La tipografía es uno de los elementos visuales más importantes del branding. Una buena selección de la tipografía puede hacer que la clientela potencial identifique tu marca sin necesidad de ver nada más. El catálogo tipográfico se acerca al infinito, así que delimitar el estilo adecuado para la marca en el moodboard siempre es buena idea (puedes descubrir más en esta entrada del blog)
  • Paletas de color: otro elemento visual fundamental. Ver distintas combinaciones que aporten valor es un buen punto de inicio.
  • Estilo gráfico: Dependiendo de cada caso, el moodboard puede mostrar referencias de estilo para iconos, elementos gráficos genéricos, fotografía, ilustración…

Es solo el inicio

Tener referencias visuales no implica que nos limitemos exclusivamente a ellas. A lo largo del proceso creativo pueden evolucionar y aparecer nuevas ideas que aporten a tu marca. El moodboard nos aporta un punto de partida en común con el que empezar a diseñar.

 

 

¿Nos ponemos a ello?