Más que un logotipo

La importancia del logotipo para una marca está clara: es su carta de presentación. La cara bonita de la marca. 

Pero tu marca es mucho más que eso. Cada contacto de tus clientes con la empresa, desde el DM de Instagram que te han enviado, hasta la factura que le envías al terminar el proyecto, pasando por el presupuesto, la cadena de emails que intercambiasteis y el papel que envolvía tu producto. Todo el proceso comunica, y por eso es importante que exista cohesión.

Entonces, ¿qué es un logotipo?

Es la representación gráfica de tu marca. Un elemento de diseño que sintetiza la esencia de tu marca. Debe representar de manera visual el mensaje principal y el carácter de la marca, y sirve, sobre todo, para identificarla de manera rápida e inequívoca.

¿y el branding?

El branding es el equivalente de la personalidad. Va mucho más allá de la apariencia, incluyendo el resto de elementos gráficos que tu marca usa en sus comunicaciones (redes sociales, mail marketing, firma de mail…), así como la voz y el tono que uses en tus notificaciones.

En definitiva, es la experiencia completa que las personas tienen durante su relación tu marca.

Define tu marca

Cuando posicionas tu marca la estás dirigiendo a un sector de la población con el que va a conectar de manera orgánica. Igual que cuando dos personas con ideas y objetivos similares se caen bien. Pero para que estas conexiones sean efectivas y se traduzcan en un negocio que favorezca a ambas partes, la marca debe estar bien definida desde su base. Solo así se consiguen relaciones efectivas y duraderas.

Eso implica un buen estudio previo de tus bases como marca, tus fortalezas y debilidades, qué te difiere de la competencia y cuál es el valor que solo tú aportas en el mercado. De este modo, tanto el logotipo como el resto de elementos de tu marca, se comunicarán directamente con las personas a las que le puede interesar.

¿Empezamos?