El tono de voz

Si quitases tu logo de tu web, tu tienda online, tus emails, tus escaparates, tus redes sociales… ¿tus textos seguirían siendo reconocibles y acordes a tus valores de marca?

Cuando pensamos en “branding” debemos tener en cuenta una serie de factores que deben ser acordes entres sí. Uno de ellos es el tono de voz que vamos a usar en nuestras comunicaciones de marca.

Coherencia con la imagen de marca

No es lo mismo que tu actividad sea la promoción de campamentos religiosos, que la venta de juguetes eróticos.

El tono de voz de tu marca debe adaptarse a tu sector y funcionar en consonancia con tu logotipo, tus colores corporativos, tus grafismos…

¿Imaginas a Pepephone tratando a sus clientes de usted? Un tono excesivamente formal desentonaría (nunca mejor dicho) con su imagen de marca, y provocaría una pérdida de eficacia en sus comunicaciones.

Definamos el tono de voz

Seguro que no es la primera vez que escuchas “no es lo que me dijo, sino como me lo dijo”. Pues básicamente eso es el tono.

 

Imagina que tu marca es una persona. Su forma de hablar, los temas que suele tratar, cómo gesticula al comunicarse, si su lenguaje es más o menos formal, las expresiones que usa e incluso el volumen de su voz. Todo eso define su tono.

 

Para definirlo, debes tener en cuenta varios factores:

  • Tu objetivo: A veces enviarás un mail a tu lista de contactos para presentar un nuevo servicio, otras buscarás en tus redes sociales nuevos clientes, y otras escribirás una carta de agradecimiento a un cliente. Tu objetivo puede ser informar, persuadir, agradecer… y tu tono debe acompañar ese objetivo
  • El receptor: Dentro de las comunicaciones que hacemos como marca, algunas se dirigen a un cliente específico, otras a los proveedores, otras a clientes potenciales… Nuestro tono como marca debe adaptarse a los distintos receptores que podamos tener, pero simpre manteniendo nuestra esencia.
  • Ideología y valores: tu base como marca te define y te conecta de manera eficaz con tus clientes. Y eso debe reflejarse también en la forma en la que te comunicas con ellos.

 

Algunos ejemplos

Ya hemos hablado de Pepephone, que usa un tono directo, amistoso y cordial en sus comunicaciones, pero hay otros ejemplos claros de marcas que han logrado un tono tan propio y coherente que podrían prescindir del resto de elementos visuales y, casi con total seguridad, seguiríamos sabiendo que son ellos quienes nos hablan.

 Mixta

La marca nació con una identidad rompedora y han ido reforzándola campaña tras campaña. Con un estilo de comunicación gamberro, descarado e incluso mostrando un exceso de confianza con su receptor. Teniendo en cuenta a quién se dirigen, ¡acierto total!

 Apple

En su lenguaje mezclan meticulosamente un estilo fresco y popular con terminología muy técnica (¿acaso tú sabías lo que era la respuesta haptica antes de que Apple lo usara en sus comunicaciones?). Sus textos son breves, limpios y sencillos, y los acompañan con composiciones visuales de características similares.

Uno no llega a ser la segunda empresa más valorada del mundo sin cuidar hasta la última coma.

 Old Spice

En sus últimas campañas, Old-spice mantiene ese mensaje un tanto anticuado de “hombre-hombre” que le caracteriza, pero le añade un toque de surrealismo y humor. Se dirige a su audiencia directamente y de modo informal para echarse unas risas a costa de esa imagen clásica de la masculinidad. El único problema es que no sabemos hasta qué punto se lo creen de verdad o es simple humor. Aunque seguramente eso también esté pensado.

Seguros Ocaso

No hace mucho seguían dirigiéndose a sus receptores con un formal “usted”. Han empezado a tutear, pero mantienen esa formalidad extrema en sus comunicaciones. Nada de bromas, esto es serio. Además, en sus piezas audiovisuales tiran de música clásica para reforzar su tono.

Con esta formalidad se separan de otros competidores como Línea Directa.

¿Se te ocurre algún otro ejemplo de marcas cuyo tono sea así de característico?